Esperando a Noé

Bloged in de todo un poco, destacados de marvin Martes Octubre 4, 2005

Sábado por la noche en Madrid. A eso de las 3 de la mañana nos damos cuenta de la hora que es, y salimos corriendo a ver si encontramos algún sitio donde todavía nos dejen entrar sin tener que hacer colas ni pagar una consumición por adelantado en la puerta. No es mucho pedir, verdad? desgraciadamente en esta ciudad si.

A la tercera va la vencida, pero como siempre de casualidad. Pasamos de “estranjis” al local de una asociación cultural. No se muy bien cómo será de día, pero por la noche parece un bar de copas cualquiera. Me paro a pensar si esto será lo que nos espera gracias a la riestra de prohiciones. Terminar como socio de un bar, pagando una cuota mensual que te asegura un sitio al que ir pasada una determinada hora.

La idea en sí, puede que no sea mala, pero a mí me pierde el imaginario y en mi ingenuidad, esperaría de un club un salón de baile, a ser posible con una Big Band, un salón con sillones voltaire que tan confortables se hacen por el invierno, la tradicional sala de fumadores, la sala de lecturas… en fin uno de esos como los de las películas, donde además puedes estar sola con total tranquilidad. Después de todo, puestos a pagar que sea por algo.

Pero esto que no es más que una anécdota para mí refleja el devenir de Madrid. El quedarse a las puertas de lo que podría ser. Podría ser una ciudad bonita, rincones mágicos no le faltan, pero no lo es. Plazas tiene, pero hace ya mucho que desaparecen los bancos y se sustituyen por sillas (-financiados por el lobby fisioterapéutico?-) que impiden cualquier tipo de comunicación con el de al lado. Podría ser limpia, pero ni las aceras nuevas consiguen estar lustrosas en su estreno. Caminable -una vez más hay un pero- son tantos los obstáculos y tan poco el espacio que no queda más que invadir la calle. Vivible? me temo que cada vez menos. Municipales campando y amenazando a sus anchas, pisos pequeños, oscuros, y cada vez más caros, consumiciones que si cometes el error de traducir en pesetas no pueden sino escandalizarte, oferta cultural más bien escasa, en la oferta y en la cultura.

En fin, que los que alguna vez llegamos a esta ciudad atraídos por un mayor grado de libertad y oportunidades, empezamos a dudar de la viabilidad de todo ello. Y ante esto poco más queda por decir: Hasta la vista y gracias por el pescado. Llega la operación Noé.

11 Responses to “Esperando a Noé”

  1. alberto Says:

    Bien, lo sabía. Habéis tirado las monedas un sinfín de veces, y el I-Ching os ha ratificado en la decisión. (¿cultivareis tomates?, tengo semillas varias).

  2. daniel Says:

    Enigmático post, señorita…siempre he pensado que Madrid es una ciudad genial para visitar pero complicada para vivir, aunque el modelo madrileño se exporta con mucho éxito a otras ciudades.

  3. Mary Says:

    Jo,que bien lo has explicado.Cualquier tipo de duda desaparece.
    Esto es así y así seguirá,nunca cambiará…
    Clarísimo

  4. Fernando Says:

    ¿Dónde estaba la asociacion “cultural” esa?, conozco una por la Latina, calle almendro.
    Un poco triste eso de tener que hacernos socios de una especie de cuchitril para no tener que deambular buscando sitios donde nos dejen pasar sin dejarnos medio sueldo.
    Esto es Madrid, y desde hace ya tiempo parece que lo que menos importa en esta ciudad
    somos la gente que vivimos en ella.
    Como tú me vine para acá atraido por las grandes luces de neón, pero cada vez me cuesta
    más acostumbrarme a la suciedad, las prisas y la heróica tarea de encontrar un sitio
    decente para vivir.

    Me ha dado un punto de tristeza leer este post, ya contarás cómo te va llendo.

  5. Fernando Says:

    Joder, que mal ha quedao. Otro tecno analfabeto en acción…

  6. Alejandro Rivero Says:

    Fernando, ¿y no tendran llaves del almendro propiamente? Creo recordar, de mis asaltos nocturnos, que uno de los dos o tres que hay plantados no amarga (a diferencia de los de la complutense).

  7. El último hovercraft » Autosuficiencia Colectiva Says:

    […] Supongo que tambien regiran principios de red en una colonizacion neorrural decente (¿es esto el proyecto Noe?). Se usa del conocimiento local de los paisanos, y del global en las enciclopedias de emergencia (John Seymour, … ). Se tira del Braban con un tractor, no del arado de madera con una yunta de bueyes. Se narran tus experiencias de vuelta al pool global, se elaboran herramienas en comun y se prestan las que uno u otro han elaborado. Se organizan aldeas segun gustos, de forma que el refran “si no te gusta, te vas del pueblo” pierde su caracter de amenaza. Se lanza red electrica y se pone una turbina en algun sitio. […]

  8. » Este fin de semana me llevaron donde se junta el águila al azufre deUgarte.com Says:

    […] Y no pude dejar de pensar, cuanto más cerca quedan por ejemplo, las costas de la Duodécima Región tantas veces fantaseadas con Quico y con Natalia, que las de Flandes o Bretaña. En unas, sin estar, ya he estado. En las otras, por mucho que esté, no consigo imaginarme. […]

  9. maHuro Says:

    Lo mismo pasa en ciudades mucho más pequeñas…

    Quizás el problema sea nuestro, de l@s ciudadan@s, que no sabemos adaptarnos a la clarividencia de l@s polític@s. Ellos sabrán bien lo que hacen. Han estudiado en colegios privados, universidades privadas… Y, por supuesto, viven en un mundo que nos está privando de tanto…

    Particularmente no comparto esa visión particular de ell@s (l@s polític@s), que cierran espacios públicos para convertirlos en partículares. Que dividen los espacios comunes para que no nos invadan nuestro espacio privado. Que privatizan los bienes públicos para beneficio particular…

    Desde aquí quiero hacer público que me siento privado de la particularidad de mi ciudad.

    Salud!

  10. marta Says:

    respondeme es importante eres de vitoria?? eres pofesora?

  11. marta Says:

    en otras cuidades tambien ocurrre lo mismo otro caso que tambien hay ke esponer son las bandas latinas ya sabes…
    viva españa

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