Por fin vacaciones
Por fin vacaciones, después de tanto tiempo casi ni me lo creo, pero si, levanto la vista y el mar está al fondo. Lós últimos minutos del día vienen acompañados de sol. Es el primero que vemos desde que salimos de Madrid. Se echaba de menos.
El plan perfecto para unas vacaciones en las lo único que necesitas es descanso, sin duda es un balneario. Después de varios intentos, estamos en el de Arteixo, muy cerquita de La Coruña. La llegada, un pelín decepcionante. A estas alturas, sigo esperando encontrarme la foto que veía en el catálogo… y en muy pocas ocasiones lo encuentro. La media de edad de los huéspedes ronda los 90 años, la comida, por supuesto, sin sal y la encargada del hotel, no deja de recomendarnos todo el rato sitios donde va “la juventud”. Creo que le da un poco de cosa, el vernos tan fuera de ambiente. Pero no hay nada que no alivie una bañera de hidromasaje, y si a continuación, el escenario cambia y te encuentras paseando por un puerto de pescadores, seguido de una cena regada con un modesto pero bien rico ribeiro en un bar de los de toda la vida, el plan es de ensueño.
Pero lo mejor de todo es que me quedan por delante un montón de días más como éste, lejos de todo, de ajetreos, teléfonos, conectada unicamente para disfrutar, y sentir que todo sigue funcionando aunque yo no esté. Lo necesitaba de veras. Mañana a estas horas estaré en el fin de la tierra, o al menos que el sitio que lo fue durante mucho tiempo. Como siempre, estoy sin cámara de fotos
