Europa

Bloged in de todo un poco de marvin Sábado Abril 23, 2005

TimoshenkoEs sábado por la noche y toca visita a los clubs de Kiev. Opium es la sala de moda, la clave de su éxito, el “ambiente europeo” con djs traídos directamente de Londres o Berlín y decoración ultracool con distintos ambientes. Según la guía que compramos en el kiosko, si tu cara le gusta al portero entrarás gratis. Me los imagino con gafas de rayos-x para intentar adivinar los rasgos de las chicas… Cambio clubbing por sofá, sesión de tele y Elle. Llevo todo el día intentando echarle mano, la portada es nada más y nada menos que Timoshenko. Me viene a la cabeza el jaleo de nuestras Ministras hace unos meses, y lo diferente que se ve sin embargo aquí. Representa lo que las mujeres ucranianas admiran, la conjunción de los valores tradicionales masculinos, fortaleza, capacidad de mando, decisión, con la delicadeza femenina, sensualidad, imagen cuidada hasta el último poro… En las páginas centrales, las modelos ya incorporan su misma trenza, que pretende recuperar las tradiciones nacionales a la vez que les dan, una vez más, ese toque europeo con complementos de Chanel. Aquí, sin duda, es el símbolo de la sofisticación. Mientras, en la tele ponen una especie de “Noche Fiesta”, dedicada al Festival de San Remo y de repente salen a escena los míticos Richi e Poveri con “Sera per che ti amo”. En cada intermedio anuncios de Eurovisión. Sólo falta la voz en off diciendo: “Cuando cuente hasta 10 estarás en… Europa”.

De Jrschatek, a las catedrales y vuelta

Bloged in de todo un poco de marvin Sábado Abril 23, 2005

Desayuno en KievEl Nescafé es un producto de lujo en Ucrania, es caro y en el imaginario frente al café de la época soviética, representa ese mundo que no podían alcanzar, la otra Europa. De ahí su popularidad y que sabiéndolo ya de antemano fuera el café que compráramos en la tienda para el desayuno a la llegada de Annia. “A falta de pan buenas son tortas”, y nunca mejor dicho. La abuela de Annia nos había preparado una torta de dulce de leche, obleas y avellanas, un dulce popular, que se vende en porciones por la calle. Para mi disgusto la leche resultó ser de verdad, y me pasé la mitad del desayuno escupiendo nata… terribles recuerdos de la infancia. Pero el envase me pareció de lo más kisch, fijo que si estas tiendas que venden noodles carísimos, algas y demás la pusiera en sus estanterías oiríamos a más de uno, comentando que toma una leche traída de Ucrania que tiene el auténtico sabor de…. vete tú a saber, leche?.

Gnochis ucranianos Vamos a dedicar el día unicamente a hacer turismo y ver la ciudad, casi toda la nieve se ha derretido, y parece que hasta puede salir el sol. Así que tras el feliz momento ducha, con agua caliente a raudales, y de nuevo conversación energética con Annia, salimos a buscar un sitio donde probar la cocina tradicional. Nos decidicimos por Putzata Jata, un self service, donde tras la explicación de cada plato y listado de ingredientes nos ponemos las botas. Ensalada, pasta de trigo y patata rellena de patata con aceite, nata agria y pimienta, la misma rellena de carne, una especie de canelón enorme relleno de pasta de carne, sopa de remolacha, ensalda de algas… como la cocina no es lo mío os recomiendo que paséis por las notas de viaje de Tetsuo, que tiene hasta las recetas de los mejores platos, aunque todo tiene un cierto sabor familiar, como muy de madre.

Lo único malo de los sitios en los que comimos es que no se puede fumar. Son sitios populares y baratos, donde todo el mundo come muy deprisa, y por eso nos dice Annia que no se fuma, para que la gente no se alargue demasiado en la sobremesa. Yo me temo que realmente se deba a la influecia alemana y su cultura protestante. Ya estamos de nuevo en las mismas… así que aunque el sitio es agradable, con decoración típica de la Carpatia, madera y paredes blancas adornadas con flores, a todos nos apetece un café acompañado de un cigarrillo, y nos vamos de nuevo hacia el centro en busca de alguno agradable.

Jrschatek durante todo el fin de semana está cerrada al tráfico y se llena de vida, grupos tocando rock&roll, heavy, dizzyland, breakdancers, espectáculos de todo tipos, vendedores de objetos absurdos, hombres con lechuzas, monos y comadrejas que te trepan por los hombros, y entre tanto negociete, mi favorito: los móviles. No hace mucho que las compañías de telefonía móvil han comenzado a funcionar en Ucrania, y lo han hecho sin tener en cuenta las características propias del país. Una jugada tipo de las grandes empresas. Las tarifas son realmente muy caras para la mayoría de la gente; aquí el salario mensual de un médico, ronda los 200 dólares, es un salario bastante alto. La oferta de tarifa plana que sacan las compañías es de unos 100 dólares mensuales, luego quién tiene posibilidad de contratar? una docena de personas y las mafias. Y ahí los ves, en las aceras de Jrschatek, con un cartelito colgando que dice 1 minuto=1 Hirvnia, o incluso 5 minutos, 1 hrivnia si el sitio que les ha tocado no es demasiado bueno. La imagen resulta de lo más divertido: cartelito más un cinturón del que salen cordelitos de metro y medio que terminan en un móvil, y la gente hablando alrededor del tipo, pero claro, sin moverse, porque el largo no les da para mucho. Pues el negociete en sí, les da para pagar la tarifa y se vienen a sacar cerca de otros 300 dólares más al mes. Sin duda un negocio floreciente. Según avanzamos nos van llenando de pasquines, de todo tipo, aunque este fin de semana el protagismo se lo llevan los ecologistas…. el próximo martes será el aniversario de Chernobyl.

Catedral de SofíaPor fin nos decidimos por un café, Pasash es el clásico que no puede faltar en ninguna capital, con camareros de pajarita, pasteles y bombones, tras lujosos mostradores dorados y en las mesas, la alta burguesía de la ciudad, señoronas por un lado, y niñas bien luciendo modelito y móvil por otro. Bandejitas de plata, con el pocillo, un vasito que nos parece de vodka, pero que resulta agua, menos mal, y una minilechera de plata. Todo delicado, y aquí sí, se respira esa mezcla de decadencia y lujo de otros tiempos. Aviso: parece ser que no está bien visto sacar en público el cepillo y la pasta de dientes. Como nadie nos conoce, nos lo saltamos, y salimos rumbo a las catedrales.

Para mi es la primera vez que veo una iglesia ortodoxa en vivo, y me resulta espectacular. La primera a la que llegamos es a Sofía, impresionante la torre de entrada y el enclave, los jardines, el brillo de las cúpulas en la tarde gris que vuelve a amenazar tormenta. En uno de los laterales, sentado en un banco, un kosaco ucraniano, toca el equivalente de la bandurria.

Kosaco en SofíaLlegamos a San Miguel, justo en el momento en que empieza la misa. Nos unimos a la comitiva de curas que entran en la iglesia caminando sobre una alfombra roja, que una señora va cerrando a su paso para que nadie más la pueda pisar, en el centro, el patriarca, subido en un pedestal recibe la llave de la iglesia y empieza la ceremonia. Es misa de ramos. La sonoridad es increíble, busco el coro, pero no hay sitio para él. En realidad no hay espacios reservados casi para nada, no hay bancos, puedes estar de pie por toda la iglesia, moverte con libertad. La gente se coloca como si estuviera en una asamblea y esperan expectantes la salida del patricarca. El interior es como la bambalina de un teatro, se cambian las togas, mueven los gorros, trasiego de libros y escalonadamente van saliendo a escena. El incienso rocía uno a uno los elementos decorativos de la iglesia así como a todos los presentes. La luz es un elemento más ceremonia, rebota contra los dorados que recubren las paredes, los posavelas, da vida a los rojos, azules y amarillos intensos de las imágenes. Todo un espectáculo que constantemente juega con el misterio, que sólo los estudiosos y representandes de Dios pueden conocer, y del que los presentes, en una especie de comunión y por unos momentos, pueden participar. Desde luego, merece la pena verlo.

Ya está anocheciendo, y vuelve la lluvia. Una vez más agradezco llevar conmigo la gorra de Cris que además resulta ser un modelo bastante popular en Kiev, y me permite pasar desapercibida. En Jrschatek hay un escenario instalado, el gobierno ha organizado una fiesta para promover entre los ciudadanos conciencia cívica y poder mostrar a Europa, durante el próximo festival de Eurovisión que están preparados para ser uno más de la Unión. El suelo es casi una moqueta de botellas de cerveza, así que por el momento parece que no logran su cometido, pero una pantalla gigante proyecta imágenes de bosques, ríos de agua cristalina, campos de flores. Parece una anuncio non-stop de electrodomésticos, y nadie le presta atención. En el escenario está el grupo de Rock, Okean Elzi, que es número uno en Ucrania. Los mismos que hicieron campaña con Yushenko y le acompañaban en los mítines. Una vez más el rock&roll como banda sonora de la revolución: Cientos de cabecitas rubias saltan sin parar siguiendo ritmos y acordes, todos se saben las letras, de principio a fin. Por primera vez veo un punto de ternura en los chicos, que con su cara de enfado perpetuo, pican tímidamente el hombro de las chicas para bailar con ellas. Ya es completamente de noche, y todo el mundo sigue en la calle. Tampoco es muy tarde, pero las cervezas comienzan a hacer efecto y el tambaleo se instala en Jrschatek. Emocionados volvemos a Shato a seguir nuestra degustación de cerveza ucraniana y de ahí a un supermercado para acompañar el vino y la mozarella que le traemos a Annia desde Madrid.

Primavera en Kiev

Bloged in de todo un poco de marvin Viernes Abril 22, 2005

Viernes, 22 de abril de 2005, vuelo Madrid-Kiev, con escala en Amsterdam, salida a las 6 de la mañana, con ropa de invierno. Las previsiones anunciaban temperaturas bajas y posibilidades de lluvia durante el fin de semana. En el aeropuerto de Schiphol, empieza a sobrar el abrigo y el cisne de lana. En la sala de espera, un hombre con una camiseta del Che y un niño de unos 5 años, nos pregunta si somos cubanos. Españoles, contestamos y comienza a contarnos su historia. Cubano de nacimiento, lleva instalado más de 20 años en Ucrania. Una beca en la Universidad de Kiev y una preciosa ucraniana lo retuvieron desde entonces en el país. Esta es su primera visita a Cuba desde sus tiempos de estudiante, para que su hijo conozca al resto de la familia. Con pesar, nos dice que el pequeño no ha conseguido aprender español. Pero nuestro interés en ese momento está centrado en lo que nos espera en Kiev, y él comunista hasta los huesos, nos relata los primeros momentos post-revolución naranja, con recelo.

“Supone finalmente el triunfo del capitalismo, que puede ir acompañado del desarrollo del país, aunque de momento, lo único que se nota es un aumento de la delicuencia… ” Termina con: “Veremos qué pasa cuando entre alguien. Sea quien sea, pero alquien tiene que entrar aquí, alemanes, americanos, españoles, en el fondo da lo mismo, pero es necesario”.

Tres horas después, y de nuevo dentro del avión, el chico que está a mi lado, me pregunta qué se ve desde la ventanilla. En ese momento, una corriente de aire deja al descubierto campos nevados, y columnas de copos de nieve arrastradas por una violenta ventisca. Primeras imágenes de Ucrania que no tienen mucho que ver con las fotos que aparecían en los folletos turísticos de la Embajada.

La sala de espera para el control de pasaportes de Borispol, nos transporta a una película soviética: militares con enormes gorras de plato y mujeres militares que más parecen la visión Playboy del ejército. Chaquetas entalladas, minifalda una cuarta por encima de las rodillas y botines de cuero negro con tacones de aguja. Supongo que su autoritaria y gélida mirada suprime cualquier posible instinto de huída, así como la posibilidad de verlas correr en algún momento. Por fin atravesamos las puertas de salida. Un montón de hombres altos y con cara de enfado, comienzan a gritar y a cogerte del brazo para llevarte a un taxi. Por no ser esperado, resulta un poco violento. Cuando uno de ellos se ofrece llevarnos a una oficina de cambio y nos aleja del hall, no puedo evitar verme descuartizada en el cuarto de baño. Un poco dramático, sí, pero no cuando estás en el contexto. En ese momento, empieza el proceso de negociación de precio, que no es exactamente al que podemos estar acostumbrados los españoles, donde el movimiento forma parte del juego, dar la espalda para escenificar la ofensa por el precio marcado, el giro inmediato, al oir una bajada que se aproxima a lo que uno espera pagar… Pero no aquí, todo es más corto, y termina muy rápido, sólo tienes 3 jugadas, pero permiten darte cuenta de lo presente que está la actualidad energética entre la población, subida de precios, monopolios… nada que envidar a Novosti. Si el precio se aproxima a lo que ellos esperan, te lleva un taxi oficial, sino, en el aparcamiento es un particular el encargado de la ruta.

Nieva en KievY por fin llegamos a Kiev. Torres de ladrillo rojo y pvc, publicidad de Samsung, LG, Eurovisión, Marlboro, sólo una pequeña iglesia al lado de la autopista, una ermita verde con las cúpulas doradas, distingue la entrada a la ciudad de cualquiera a la que estamos acostumbrados. La nieve sigue cayendo con furia y el taxista nos deja en la finca indicada. Realmente hace frío y nadie nos espera. En la calle, sólo una señora, a la que intentamos preguntar el número de nuestro apartamento. El lenguaje de señas es universal, pero no tenemos llave y seguimos en la calle, hasta que nos vuelve a ver y nos lleva con ella a una agencia inmobiliaria clandestina. Es suya, nos sienta al lado de la calefacción, nos trae una taza de té; en ese momento respiro, me siento como en casa. En unas cuantas llamadas se entera de nuestro problema con las llaves y lo soluciona, el negocio de los alquileres en Kiev, no debe ser muy grande y todos parecen conocerse entre si.

Resulta curioso que las casas, en Ucrania, son bastante feas por fuera, edificios descuidados, un poco sucios, portales con olor a gasolina y ascensores sin células fotosensibles que te juegan una mala pasada como no estés atento, pero el interior es cálido, acogedor, cuidado hasta el último detalle, ordenado e impoluto. Resultado de la dedicación de las mujeres, en una sociedad en la que ellas cargan con las responsabilidades con una mezcla de orgullo y resentimiento hacia hombres que se ahogan en alcohol mientras buscan el sentido de su vida. Con una de ellas, Yalissa, salimos a dar nuestro primer paseo bajo la nieve. Yalissa, con sus tacones de aguja de 10 centímetros camina a saltitos entre los charcos, con peligrosas pérdidas del equilibrio. Como está en horas de trabajo nos lleva corriendo de un lado a otro, y cada 5 minutos parece querer coger el Metro, y a pesar de nuestra oposición, al final la seguimos escaleras abajo. Acabamos de entrar en el Kiev subterráneo. Montones de chicos en grupos, tomando cervezas, tocando música o simplemente pasando la tarde entre pizzerías y bares de todo tipo. Es una buena manera de salir sin gastar mucho dinero, pero rodeado de gente como si estuvieras en un bar. El ambiente es oscuro, y la única luz que hay en la mayoría de los pasillos proviene de los neones. Blade Runner aparece ante nuestros ojos. Chicos de negro con las solapas levantadas, pandillas casi exclusivamente masculinas, las miradas se esquivan, nadie parece fijarse en nosotros aunque te sientes observado en todo momento. Como primera toma de contacto es suficiente, volvemos a la superficie.

LeninLa nieve deja paso a una ligera lluvia, y ya se puede levantar la vista y ver la Plaza de la Independencia y paseamos por Jrschatek, la gran avenida en la que se encuentra el Parlamento, la central de correos y un montón de tiendas. Los malls están llegando a Kiev y son un auténtico furor, los viejos almacenes rusos, parecen tener los días contados. Delante del Parlamento 4 tiendas de campaña sobreviven al temporal, protestan por la construcción en terrenos naturales cerca de Kiev. Desde la Revolución Naranja, no ha dejado de haber acampadas a las puertas del Parlamento, y también es motivo de orgullo. La información política está presente las 24 horas del día en los canales de televisión y radio del Parlamento y del Ayuntamiento de Kiev. Es una política además muy “poli”, donde Yushenko y Timoshenko, tienen un gran protagonismo, pero dejando al mismo tiempo paso a muchísimas caras de su recién estrenado equipo. Y en la calle, las señales tanto de apoyo, como de rechazo a las decisiones tomadas, siguen siendo inmediatas. Sienten que se está construyendo el país que serán y que sin lugar a duda, Europa es su sitio.

En la cervecería Shato, paramos a tomar una cerveza, como me ocurriría el resto de los días mi “Spasiba” provoca risas entre los locales, que nos preguntan de dónde venimos. Les gusta España, formamos parte de su mundo, cosa que yo no alcanzaba a creer cuando me lo decían aquí en Madrid. De vuelta a casa, encontramos la estatua de Lenin, es el aniversario de su muerte y está rodeado de rosas rojas. Colocado justo al inicio de un bulevar, acordonado por cipreses, todavía en ramas por el retraso de la primera, parece conducir al cielo. Últimos símbolos de un pasado comunista que la inmensa mayoría prefiere ya olvidar.

El Quijote y Feedster

Bloged in de todo un poco de marvin Lunes Abril 18, 2005

D. Quijote apedreadoEste año toca Centenario del Quijote. No puedo decir que lo haya seguido demasiado. Lecturas en diagonal de noticias que anuncian actos institucionales, ediciones especiales, montajes teatrales, en fin…. de todo como en botica.

Hoy, sin embargo, en una de estas búsquedas azarosas en Feedster, di con una bitácora colectiva que me resultó de lo más tierno. Se trata de la clase de 6ºB del Colegio Vicente Aleixandre: De los trabajos y las palabras. Una forma, yo creo, divertida y emocionante de conectar literatura y nuevas tecnologías. No puedo dejar de imaginarme a los niños escaneando los dibujos y tecleando fragmentos en el ordenador. Me vienen a la memoria mis clases de informática en el instituto (en el cole, a las monjas lo de los ordenadores como que lo veían trastos innecesarios), pantallas de fósforo verde, mínimas introducciones a Basic y muchas horas de come-cocos.

Pero la clase de 6ºB ya se acerca a un mundo que nada tiene que ver con esto, conexión a Internet, manejo de blogs y como excusa la lectura del Quijote. Va a ser uno de los casos en que la lectura de una obra, en muchos casos tan ajena, cobre sentido. Mientras tanto, Feedster también me lleva a otras referencias del Quijote que nada tienen de agradable, que prefieren volver a la España de Cervantes y utilizan a su protagonista y sus batallas como método de diferenciación política. Para muestra, los comentarios sobre el sábado en Crisol. En el Foro de Armas y Letras, también relacionado con el Centenario han abierto una línea de discusión sobre el uso de la fuerza: ¿Es posible extender la libertad, la democracia, los derechos humanos y la seguridad mediante la aplicación de la fuerza?. Pues no, si identificamos fuerza con ejércitos e invasiones. Hagamos lo posible para que crezcan muchas más clases como la de 6ºB, que se formen y accedan a un mundo abierto: “La libertad es una cruel amante, una vez que la pruebas o conoces de su existencia, no puedes vivir sin ella”. Y entonces llegará un momento en el que haya que emplear la fuerza, ya sea para conquistarla, o bien, para defenderla.