Grupo Cooperativo de las Indias

El Ubuntu que viene

by Natalia Fernández on 25/01/2012

Mark Shuttleworth ha presentado la nueva versión gráfica que incorporará Ubuntu 12.04. Contnúa la línea de invisibilizar los menús y recuerda a la vida a través de la consola. Una preciosidad disponible a partir de abril.

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De mundos pequeños

by Natalia Fernández on 20/01/2012

Recomienda el horóscopo ver la exposición de Juan Gatti y además como si fuera de la familia, también mi primo,  por medio de una amiga suya que es la mujer del que hizo la expo que está en El Fontán, que vimos en Navidades y era tan chula. Pues venga, este domingo excusión al Canal.

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Extraños sucesos en Escardó

by Natalia Fernández on 8/11/2011

Esta mañana hemos tenido un desagradable incidente al despertar en la Casa de Indias. La bombona de gas había desaparecido, y lo que es peor, de esto nos dimos cuenta al ir a poner la cafetera al fuego. Tardamos unos segundos en aceptar que nos habían entrado en el jardín y se habían llevado una bombona de gas butano. Tanto esfuerzo para eso? después en el recuento de utensilios vimos que también faltaba la tijera de podar… ay, poderoso rehén. El resto ahí seguía, todo en el mismo lugar que se había quedado ayer al atardecer, desparramado entre el quincho, la hamaca y la sombra del ciruelo.

Al salir a recoger la nueva bombona, nos percatamos que el farolillo del frente tampoco está, una imitación de los antiguos en plástico valorada en aproximadamente 2,5 euros. El repartidor del gas nos repitió la frase vecindario «te otean y aprovechan el primer descuido». Entendería esa estrategia si hubieran limpiado la casa, pero ¿tanta inversión de tiempo para tan poco? Ah, La diaria también la destrozaron, se ve que no les simpatiza. El caso es que hasta hoy no habíamos hecho mucho caso de la honda preocupación por la seguridad en nuestro barrio. Pero la incertidumbre del … y si les da por llevarse la bombona y repetir regularmente el número matutino…, ¿entramos en su lógica, ponemos cristales en los muros -alambrada electrificada como algún vecino me sigue pareciendo un exceso-, invertimos en hacer un cuartito también cerrado a cal y canto para una triste bombona de butano y tonterías de jardín?

Supondría aceptar la suya, ceder a la locura de la seguridad, desconfiar cada vez que suena el timbre y vivir a oscuras para que sea imposible discernir si hay alguien dentro o no. Tal vez un cartelito de «no me dejes sin café, si necesitas para gas, nos dices» nos serviría. En cualquier caso, mañana y cada día a partir de hoy será lo primero que comprobemos al despertar, si nuestra querida bombona sigue en su sitio y el día puede comenzar.

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En la Red Emprender

by Natalia Fernández on 8/11/2011

Esta mañana acudimos a la reunión para decidir la tanda de proyectos a apoyar desde la Red Emprender. Como parte del jurado María y yo representábamos a Las Indias y a Garum Fundatio.

Los proyectos que más llamaron nuestra atención estaban relacionados con el mundo del agro. Uno de ellos, un servicio de análisis genético para la mejora de la cabaña bovina, el otro, la creación de una base de datos accesible online para explotaciones agrarias. Curiosamente en un proyecto muy similar a este último, orientado al cuidado del olivar, tuvimos oportunidad de participar desde las Indias hace varios años, incorporando tecnología móvil para permitir la captura de datos en el momento y los resultados fueron espectaculares.

Hasta el 17 de noviembre no puedo decir cómo quedaron entre el resto de proyectos, sería spoiler, pero sí que nos tomamos su defensa muy en serio :-) incluso por encima de otros que se veían sencillos y posiblemente más rentables en menor periodo de tiempo. ¿Por qué? personalmente porque creo, que hay distintos espacios a la hora de financiar un proyecto, donde cada institución decide cuáles son los criterios a primar. Y cuando éstas son públicas tiene sentido aportar a proyectos que se orientan a introducir mejoras en los sistemas productivos, que tienden a innovar, bien sea incorporando procesos y metodologías con cierto grado de maduración o asumiendo un riesgo mayor probando sistemas completamente nuevos.

Además de evaluar proyectos, esta mañana, volvimos a sentir, que ese interior, del que se habla desde la capital muchas veces bajo estereotipos, es un gran espacio para trabajar.

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Pensando en el año nuevo indiano

by Natalia Fernández on 9/10/2011

Fui testigo de cómo las comunidades de dujobortsi [...]emigraron a las regiones del Amur y presencié las enormes ventajas que les reportó su organización fraternal semicomunista; contemplar el maravilloso éxito de su colonización, en medio de todos los fracasos de las colinizaciones estatales me enseñó algo que no se aprende en los libros.
-Memorias de un revolucionario, Siberia; Mando versus entendimiento mutuo-

Y ¿quiénes fueron los dujobortsi?

El origen de los dujobori se remonta a los siglos XVI y XVII, principalmente en Moscú. Estos «luchadores espirituales» fueron tipificados en Rusia como una secta radical cristiana que basaba sus creencias en el pacifismo y el estilo de vida comunitaria, al tiempo que rechazaban la ley del gobierno. En 1899, los dujobori huyeron de la represión de la Rusia Imperial hacia Canadá. Leon Tolstoi y la Religious Society of the Friendly financiaron los costes del viaje y fue el propio Piotr Kropotkin quien sugirió como destino Canadá al observar durante un tour de conferencias a través del país la tolerancia religiosa experimentada por los Menonitas.

Dentro de los dujobori, surgió un movimiento liderado por Avvakum Kopylov, en la región de Tambov, en la Rusia Central. Frente a la falta de rigor religoso de los representantes de la iglesia ortodoxa, Kopylov proponía un riguroso régimen dietético y sus seguidores se encontraban en casas para leer la Biblia, cantar y mantener discusiones religiosas. Condenado al exilio, murió en prisión antes de ser trasladado al Cáucaso. Su seguidor, Parfenti Katasonov, relajó las estrictas normas e identificó a su comunidad como Israel, al creerse el pueblo original y elegido por Dios. Pronto consiguieron miles de adeptos en regiones vecinas. A su muerte, en Voronezh, Vasili Lubkov, líder comunitario crea «Novyi Izrail» o «Nuevo Israel».

Al igual que los dujobortsi, debido a la falta de libertad de culto, los seguidores de «Novyi Izrail» comenzaron la búsqueda de un lugar seguro donde vivir a salvo de castigos públicos, persecuciones y presiones vecinales. Comienza un periplo que les llevará a Asia Central con intentos de asentamiento en los actuales Uzbekistán y Azerbayán. Vasili Lubkov realiza viajes a EEUU y a Canadá donde se habían instalado años atrás los dujobortsi y en ese momento se encontraban en conflicto con el gobierno por el cultivo colectivo de la tierra y cuestiones de educación.

Mientras tanto en el Uruguay

En aquellos años el gobierno de José Batlle y Ordóñez estaba diseñando una ley de colonización para promover la población y el cultivo de tierras en el interior. El cónsul uruguayo en Francia después de realizar una visita in situ a la comunidad de Novyi Izrail emitió un informe favorable sobre éstos y se iniciaron los trámites para su llegada

El 27 de julio de 1913 arribaron al Puerto Viejo, en los vapores 18 de Julio y Tangarupá [...] Eran 300 familias, en su mayoría de Tífilis y Bakú, ciudades del Cáucaso ruso, que se radicaron en el extremo norte de los humedales del río Uruguay, en la antigua estancia Farrapos de la familia Espalter, a 95 kilómetros de Fray Bentos y muy cerca del límite con el departamento de Paysandú. Vasili Semionovich Lubkov, líder de Novay Izrail Obschina (Comunidad Nueva Israel), les anunció que habían arribado a la tierra prometida


«nada mejor se podría aspirar, son tierras negras, especiales para la agricultura, cubiertas de pastos jugosos y dulces aguas de río y arroyos repletas de peces, no creo que haya un mejor lugar…»

Aquellos rusos fueron los primeros que plantaron girasol en nuestro país, los que establecieron el primer molino para el grano que trabajaron en cooperativa y del que todavía se conserva su edificio. También extrajeron las fibras del lino para realizar tejidos, plantaron zapallos y otros productos de huerta para vender con sus característicos «carros rusos» y fueron pioneros en la industrialización de la miel. El 1 de julio de 1953, la pequeña colonia se transformó en pueblo

A día de hoy, San Javier cuenta con una población de cerca de 1.700 habitantes, que en su mayoría ya no conservan la lengua rusa pero si algunas de sus tradiciones. La actividad agrícola ganadera sigue siendo su principal fuente económica, mientras que las empresas citrícolas y forestales se han convertido en importantes fuentes laborales. La zona también se caracteriza las huertas, cooperativas de producción de dulces, quesos y conservas y la apicultura.

En 1998 abrió sus puertas el Museo de los inmigrantes, el próximo 2013 se celebrarán el centenario de la llegada de los colonos rusos a Esteros de Farrapos.

Podría ser un buen sitio para el décimo año indiano.

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Rastrillo en la Panadería

by Natalia Fernández on 28/09/2011

A finales de semana nos mudamos de la Panadería. Nos llevamos los imprescindibles, mesas de trabajo, biblioteca… todo lo demás lo vendemos, precios increíbles durante un día: jueves, 29 de septiembre de 12 a 19:30 horas en Barco 37!!

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Un curioso método pedagógico

by Natalia Fernández on 26/09/2011

El «salchichero» era el profesor de Alemán de la Academia de Pajes a la que asistía nuestro Príncipe. Según cuenta en sus memorias, el primer día de clase, anunció en clase la formación de tres grupos. En el primero estarían aquellos que ya tenían conocimiento del idioma, en el segundo aquellos con intención de aprender su gramática y literatura. Y en el tercero, el «Kamchatka», los que no tenían mayor interés. El compromiso con estos últimos declarado por el profesor era que diariamente debían copiar cuatro o cinco renglones «de forma aplicada» de libros que él mismo elegiría. Una vez acabada la tarea podrían hacer lo que les viniera en gana siempre y cuando no molestaran al resto de la clase. Entre el primer y quinto año, esas líneas aumentarían hasta doce diarias. Al finalizar, tendrían conocimientos de la lengua y literatura alemana.

Y me llaman la atención dos cosas. La primera que cada uno de los grupos establece un compromiso sobre el nivel de conocimientos que desea adquirir, y trabaja para ello, con independencia de que su fin sea llegar a ser un ilustrado en esa materia o salir del paso. La segunda, que habiendo claras diferencias entre los niveles a alcanzar el empeño que se dedica a la tarea, al momento del aprendizaje parece muy intenso en todos los grupos. Las horas de trabajo real, estarían, nuevamente, marcando la diferencia.

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Previsión: calma chicha

by Natalia Fernández on 21/09/2011

Mostrador de panaderíaAyer pude comprobar en vivo la terrorífica escena que comentaba María. Se acercaban las 2 de la tarde en el super de al lado de la Panadería, en dos minutos lo único que sonaba por encima de la radio era la pregunta de «¿hay pan?». Estaba en mis planes comprar un par de barras, pero no me atreví. Subiendo la Corredera camino de la panadería -la de pan, que no la nuestra- pensaba en las veces que con David nos acordábamos de los finales de los años 80, o casi 90s y la llegada de la baguete. En aquel momento, fue un auténtico fenómeno, donde la multitud llenaba las recién abiertas boutique del pan para comprar la modernidad hecha barra de pan, era el fin de los días de la supremacía del medio, la pistola y sus múltiples vocablos locales.

Pero en la panadería hay pan de queso, de cereales, gallego, chapatas de varias formas y tamaños … y sin colas. ¿Cómo se explica entonces la furia por la escasez? muy sencillo, el pan del super cuesta 20 céntimos frente a los 80 de su mismo tamaño en la panadería. Supongo que esa es la única explicación. Frente a la abundancia, en España nuevamente vuelve a primar la escasez marcada por el precio, los vientos de modernidad soplan por otros lares. A este lado, la previsión es de calma chicha, y para largo.

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Conociendo a Kropotkin

by Natalia Fernández on 19/09/2011

¿Qué contar de estos últimos días? dado el contexto, no apetece gran cosa salir de casa. Gracias a David disfruto de la vida de Kropotkin, qué delicia de relato, cada página merecería ser marcada y todavía no salí de la cotidianidad de la infancia. Estoy disfrutando de un relato donde el día a día, deja patente una complicidad con el entorno real de unos niños huérfanos de madre, que reciben amor y contemplaciones de unos sirvientes, que a las finales son contados como patrimonio familiar «es en función de cuántas almas se posee como se medía la riqueza de una familia». Una combinación que seguramente sea clave en la evolución de este curioso personaje.

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Caminando por las calles

by Natalia Fernández on 16/09/2011

Cada día en Madrid, hago casi el mismo trayecto de casa la Panadería. En la mañana, lo disfruto especialmente, 20 minutos de paseo que me permiten reordenar la cabeza y planear el día. Sin embargo, cada día se hace más desagradable caminar por esta ciudad, con la suciedad, el olor y los rastros de pis, basura y alcantarilla y lo que todavía a me sienta peor. Esa angustiosa sensación de agresión y competencia por el espacio, donde uno sólo gana a costa del huequito que le roba al de al lado, ya sea coche, furgón, peatón, animal o bici. Atravesar la latina, puerta del sol, cruzar la cicatriz de la gran vía y alcanzar barco se ha convertido en una pesadilla.

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